El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) encendió las alarmas al registrar un aumento significativo o importante presencia de diversas enfermedades que afectan al país. Entre ellas se destacan la fiebre chikungunya, los virus respiratorios, la hepatitis A y E y el hantavirus. La preocupación radica no solo en la cantidad de casos, sino también en la gravedad de los cuadros clínicos y la concentración geográfica de los brotes.
El impacto de los casos de Fiebre chikungunya
En primer lugar, la fiebre chikungunya continúa siendo uno de los focos más relevantes. Durante la semana epidemiológica 20 se notificaron 160 nuevos casos, lo que marca un descenso respecto al pico de 430 casos en la SE 16. Sin embargo, el acumulado de la temporada 2025-2026 asciende a 2.547 casos confirmados y probables.
El 96% de los casos se concentra en el Noroeste Argentino (NOA), con Salta como epicentro (1.329 casos), seguida por Tucumán, Santiago del Estero y Jujuy. En la región Centro, la Provincia de Buenos Aires notificó 46 casos, Córdoba 36 y CABA 13. Del total, 2.393 son autóctonos y 154 presentan antecedente de viaje, lo que evidencia la circulación interna del virus y la necesidad de reforzar medidas de prevención.
En contraste, el dengue no registró nuevos casos en la SE 20. Se mantienen los 66 confirmados desde el inicio de la temporada, con un 59% de contagios autóctonos y un 41% vinculados a viajes a países como Brasil, Paraguay y Venezuela. La presencia de casos importados refleja la importancia de los controles fronterizos y la vigilancia epidemiológica, dado que el virus puede ingresar por viajeros provenientes de zonas endémicas.
Por otro lado, la circulación de virus respiratorios muestra un incremento esperado para esta época del año. Se notificaron 84 casos de influenza en las últimas dos semanas, con predominio de la variante A(H3N2). El porcentaje de positividad fue de 31,5% en la SE 20, lo que representa un descenso respecto al pico de 42,2% de la semana anterior. Aun así, la vigilancia centinela registró 185 casos hospitalizados por infección respiratoria aguda grave.
Los cuadros de bronquiolitis en menores de 2 años se mantienen dentro de niveles esperados, mientras que las neumonías y las enfermedades tipo influenza muestran un ascenso en las últimas semanas. El VSR presentó detecciones aisladas, con apenas 3 casos positivos en todo 2026, aunque se observa un leve aumento desde la SE 13 con 28 casos en el último mes.
La vigilancia genómica confirmó el dominio del subclado J.2.4.1 (K) de Influenza A(H3N2), con 17 nuevos casos identificados en la SE 20, lo que permite un seguimiento más preciso de la evolución viral. El total acumulado entre 2025 y 2026 asciende a 211 casos, de los cuales 178 corresponden al año en curso, concentrados en el NOA y la región Centro.
Casos de hepatitis
En cuanto a la hepatitis, se realizó un estudio de vigilancia ambiental en aguas residuales del AMBA. La hepatitis A mostró una detección intermitente y baja, consistente con el impacto de la vacunación.
La hepatitis E, en cambio, se detectó en todas las plantas depuradoras analizadas, con niveles de positividad elevados (49% a 76%), lo que evidencia una circulación sostenida y preocupante. Para la hepatitis A se identificó el subgenotipo IA, vinculado a brotes en poblaciones específicas, lo que permite comprender mejor su dinámica epidemiológica. En el caso de la hepatitis E, las variantes correspondieron al genotipo 3 (clado 3.1), con potencial de transmisión zoonótica, lo que plantea un desafío adicional para la salud pública.
La vigilancia en aguas residuales se consolida como herramienta estratégica para detectar tempranamente la circulación de agentes infecciosos y orientar acciones de prevención.
Aumento de casos de hantavirus
Finalmente, el hantavirus registró dos nuevos casos en la SE 20, uno en Salta y otro en Arrecifes, elevando el total de confirmados en 2026 a 47. El acumulado de la temporada 2025-2026 alcanza 107 casos, con mayor concentración en Buenos Aires (44) y Salta (31), además de otras provincias como Santa Fe, Jujuy y Río Negro. La región Centro concentra el 52% de los casos, mientras que el NOA presenta la tasa de incidencia más elevada, con 0,63 casos por cada 100.000 habitantes.
Los síntomas incluyen fiebre, dolores musculares, cansancio y cefalea, aunque puede evolucionar rápidamente hacia cuadros respiratorios graves. La enfermedad puede resultar fatal en algunos casos, lo que obliga a una consulta médica inmediata ante síntomas compatibles y exposición en áreas de riesgo.