«Normalizaron eso en la política y en el periodismo también. Los colegas tuyos ensobrados, que son muchísimos, ¿vos te creés que llegan a la casa y se sienten mal porque cobraron 40.000 dólares por hablar mal de mí, o del Presidente, o algo?», apuntó, ante el asentimiento del periodista de La Nación+.
«Eso se normalizó y con algunos economistas pasa lo mismo. Devuelta, cuando del otro lado hay tanta plata, podés comprar y hacer desdecir a los que quieras… Obvio que hay gente ahí para desestabilizar, no les importa, bueno, nosotros estamos buscando cambiar eso», cerró.
Como era de esperarse, Luis Caputo no quiso «jugársela» y prefirió hacer acusaciones sin dar los nombres de aquellos comunicadores que, él asegura, reciben dinero para hablar mal de la gestión libertaria. De esta manera, el señalamiento del ministro cayó en bolsillo roto, mientras intentaba condenar algo que sucede en su propio gobierno.