La Cámara Federal de Casación Penal confirmó hoy la condena de la ex presidenta Cristina Kirchner a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el delito de administración fraudulenta en el caso de la obra pública concedida al empresario Lázaro Báez en la provincia de Santa Cruz.
La sentencia a Cristina Kirchner
Los jueves se refirieron al delito de defraudación en perjuicio de la administración pública como “un delito federal de corrupción”. Tal como había dicho el Tribunal de juicio, aseguraron que la expresidenta “transgredió los deberes extrapenales” perjudicando los “intereses que le habían sido confiados como representante máxima del Estado Nacional”.
El juez Mariano Borinsky dijo en la audiencia que Cristina tuvo “un rol central y superlativo” y que «la intensidad, relevancia y pluralidad de los aportes, la magnitud del resultado, la naturaleza del delito en sí misma, los bienes jurídicos afectados, y el tenor y la extensión del hecho”, justifican la pena de seis años de cárcel.
Durante el juicio, la ex presidenta había apuntado que el Jefe de Gabinete, y no el Presidente de la Nación, es el responsable de ejercer la Administración General del país. Sin embargo, para los camarista las pruebas “permiten acreditar la responsabilidad penal de Cristina Fernández de Kirchner en el delito”.
En su voto, Hornos afirmó que la “excepción se transformó en la regla y ello se debió a un único motivo: perpetrar un plan criminal de inusitada envergadura mediante la utilización de medios lícitos y valiéndose de las facultades otorgadas a través de los diversos cargos públicos que tenían la mayoría de los imputados”.
Y agregó: «Estamos en presencia de un organizado y perfectamente diseñado plan criminal, donde se utilizó como medio el Estado para sustraer las arcas nacionales”.