Desde el lado brasileño, hoy se reveló que la Policía Civil de Río de Janeiro secuestró un Fusil Automático Liviano (FAL) con origen de arsenales militares argentinos, lo que intensificó la decisión de reforzar los controles fronterizos.
Entre las autoridades que se encuentran en el lugar están Gendarmería, servicios de inteligencia, seguridad aeroportuaria y también personal del Servicio Penitenciario. Debido al poder que estos delincuentes tienen dentro de las cárceles, lo que se busca es que no contaminen la zona de frontera, por lo que buscan poder trasladarlos a centros de máxima seguridad.