En el marco de las actividades organizadas por el Mes de la Familia, la Comisión Municipal de La Cañada llevó adelante una jornada solidaria en la vieja estación de ferrocarril, donde vecinos de la localidad participaron de distintas propuestas destinadas a promover la colaboración y la ayuda mutua.
Una de las principales actividades fue el Roperito Comunitario, una iniciativa que permitió poner a disposición de las familias ropa y calzado reunidos gracias a las donaciones de los propios vecinos.
La jornada concluyó con un almuerzo comunitario, que reunió a los participantes y permitió compartir un momento de camaradería.
Al referirse a la actividad, el comisionado municipal, Cristian Abiakel, destacó la respuesta de la comunidad y agradeció especialmente a quienes colaboraron con la iniciativa.
«Lo más importante de estas jornadas es la solidaridad de nuestra gente. Hay vecinos que, aun teniendo sus propias dificultades, siempre están dispuestos a colaborar con quienes necesitan una mano. Esa actitud es la que nos permite llevar adelante estas actividades y llegar a más familias», expresó.
En ese sentido, Abiakel señaló que el trabajo de la Comisión Municipal no se limita a las obras y el mantenimiento de los servicios públicos, sino que también contempla las necesidades sociales de la población.
«Sabemos que hay familias que atraviesan situaciones difíciles y que necesitan acompañamiento. Por eso buscamos estar presentes, escuchar y generar respuestas desde el municipio, pero también trabajando junto a los vecinos. Una comunidad se construye entre todos», sostuvo.
Finalmente, el jefe comunal agradeció a las personas que aportaron prendas, calzado y colaboraron con la organización del encuentro, y destacó la importancia de continuar impulsando este tipo de iniciativas en La Cañada.