La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) emitió una serie de disposiciones mediante las cuales reforzó los controles sobre productos de limpieza y medicamentos comercializados en el país. A través de distintas resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, el organismo prohibió la elaboración, distribución, venta, publicidad y utilización de todos los productos domisanitarios de las marcas Clorquim y Clean Lab, al tiempo que suspendió la fabricación y comercialización de la acetanilida como ingrediente farmacéutico.
Las medidas fueron adoptadas tras detectar que ambas líneas de productos de limpieza eran comercializadas sin contar con los registros sanitarios exigidos por la normativa vigente y sin que existiera un establecimiento habilitado responsable de su fabricación.
En el caso de Clorquim, la decisión quedó plasmada en la Disposición 4250/2026, que alcanza a toda la línea de productos identificados con esa marca, entre ellos artículos como el “Cloro para su Piscina. Clorquim. Hipoclorito de Sodio 100 g Cl/L” y la “Lavandina Concentrada Clásica. Clorquim. Desinfecta”, además de cualquier otro producto elaborado o fraccionado bajo esa denominación comercial.
La investigación realizada determinó que estos productos eran ofrecidos tanto en el sitio web de la empresa como en distintas plataformas de comercio electrónico, pese a que ninguno figuraba inscripto en los registros oficiales del organismo. Frente a esa situación, la autoridad sanitaria envió una notificación al domicilio declarado por la firma en Bella Vista, partido bonaerense de San Miguel, con el objetivo de informar las irregularidades detectadas y requerir explicaciones sobre la comercialización sin autorización sanitaria.
Sin embargo, según consta en la disposición oficial, nunca obtuvo respuesta por parte de los responsables. Paralelamente, el organismo consultó a la autoridad sanitaria de la provincia de Buenos Aires para verificar si los productos poseían algún tipo de habilitación provincial. La respuesta confirmó que tampoco existía registro alguno dentro de esa jurisdicción.
Además, la documentación oficial señala que no fue posible establecer con precisión la identidad jurídica de los responsables de la comercialización, ya que no pudieron determinarse datos como la razón social, el tipo societario o la Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT), lo que dificultó individualizar a quienes impulsaban las operaciones comerciales.
En una resolución distinta, la ANMAT adoptó una decisión similar respecto de la marca Clean Lab. Mediante la Disposición 4424/2026, prohibió en todo el territorio nacional la fabricación, uso, distribución, venta y publicidad de todos los productos domisanitarios identificados con ese nombre.
La medida comprende la totalidad de los lotes y líneas comercializadas por la empresa, incluyendo limpiadores, desinfectantes, insecticidas, aromatizantes y productos destinados al tratamiento y acabado de superficies.
De acuerdo con el organismo, la decisión fue tomada luego de comprobar que los artículos también se encontraban fuera del marco regulatorio vigente y carecían de las habilitaciones necesarias para garantizar su calidad, origen y seguridad.
La firma Clean Lab S.R.L. fue formalmente notificada en el domicilio declarado en la Ciudad de Buenos Aires, pero, al igual que ocurrió con Clorquim, la empresa no respondió a la comunicación enviada por la autoridad sanitaria. Además de estas restricciones sobre productos de limpieza, la ANMAT avanzó con una medida preventiva relacionada con medicamentos.
A través de la Disposición 4253/2026 suspendió la elaboración, importación, comercialización y utilización de la acetanilida, así como de todas las especialidades medicinales que contienen ese principio activo. La decisión se apoyó en un informe elaborado por el Departamento de Farmacovigilancia y Gestión de Riesgo, que concluyó que el balance entre beneficios y riesgos resulta desfavorable para los pacientes.
Según el análisis técnico, el consumo de medicamentos con acetanilida puede incrementar el riesgo de desarrollar anemia aplásica, una enfermedad grave que afecta la producción de células sanguíneas. Los especialistas también señalaron que este compuesto actúa como precursor del paracetamol dentro del organismo y que no aporta ventajas terapéuticas adicionales frente al uso directo de ese medicamento, mientras sí aumenta la posibilidad de sufrir efectos adversos de mayor gravedad.
Como consecuencia de la resolución, dejaron establecido que no se aceptarán nuevas solicitudes para registrar medicamentos que incluyan acetanilida como principio activo y tampoco permitirán renovar los certificados de aquellos productos que ya la contienen mientras permanezca vigente la suspensión. Actualmente, uno de los medicamentos alcanzados por esta disposición es SELOS FUCUS, elaborado por TARC Laboratorio Farmacéutico, cuya formulación combina cafeína, acetanilida y novaminsulfonato sódico.