El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, volvió a quedar en el centro de la discusión pública luego de su reaparición mediática y tras la presentación de su declaración jurada, en la que admitió haber omitido la declaración de medio millón de dólares. Sus explicaciones abrieron nuevos interrogantes sobre el origen de esos fondos, la evolución de su patrimonio en los últimos años y el marcado cambio en su estilo de vida desde su llegada a la función pública. En este contexto, la principal incógnita es por qué el Presidente Javier Milei continúa respaldándolo y lo mantiene en el cargo.
La caída de la imagen de Manuel Adorni es un diagnóstico compartido por distintos consultores, que además advierten un impacto creciente del caso en la evaluación del Gobierno. En esa línea, el último estudio de Zuban Córdoba registró un aumento sostenido de la desaprobación a la gestión nacional, que actualmente alcanza el 64,5%.
Al analizar la imagen de los principales dirigentes políticos, Adorni encabeza el rechazo con un 72,1% de imagen negativa frente al 16,5% de positiva. Dentro del elenco gubernamental, la dirigente con mejor desempeño es Patricia Bullrich, cuya imagen negativa se ubica en el 55,5%, por debajo de la del presidente Javier Milei, que alcanza el 60,6%.
“La imagen de Adorni está completamente negativizada. Esto comenzó con la denuncia en abril y se profundizó hasta hoy. En marzo tenía una imagen positiva de 42% y los primeros días de mayo estaba en 16%. Ayer vi informes de colegas que monitorean la conversación digital y, si era malo el dato de mayo, ayer empeoró aún más. El 85% de la gente no le cree a Adorni y el sentimiento que predomina no es la duda, sino la ira”, explicó Ana Paola Zuban, directora de investigación de Zuban Córdoba.
En relación a la pregunta de por qué Milei lo mantiene en el cargo, Zuban compartió: “Hay varias hipótesis: los que más analizan el tema indican que efectivamente el Presidente le cree y supone (mal) que desplazarlo es señal de debilidad política. Otros ven que Adorni es un engranaje de poder y que no pueden darse el lujo de perder uno de los elementos que lo sostienen”.
Y agregó: “En cualquier caso, hay una herida institucional. La figura del jefe de Gabinete está desvirtuada y desprestigiada. Adorni no es un interlocutor entre el Presidente y los gobernadores o ministros que hoy goce de la potestad que otorga una palabra con autoridad”.
Además, destacó que “el círculo de hierro presidencial del que forma parte Adorni es reducido y premia a los leales, renegando mucho de aquellos que vienen de otra fuerza política. En tanto, la lesión institucional es enorme”.
Por su parte, la última encuesta de la consultora Vozna detectó una caída lenta en la aprobación del Gobierno nacional. Del informe se desprende que la evaluación de gestión sigue mostrando señales de deterioro, aunque suaves, ubicándose en una aprobación del 35,8% y un rechazo del 58%. Destacan que entre los jóvenes su aprobación es mayor, llegando a los 42 puntos, mientras que los segmentos con menor nivel educativo son los más críticos, llegando a desaprobar a la gestión en un 62,8%.
En cuanto a la imagen de Adorni, el estudio midió un 66,6% de valoración negativa frente a un 17,1% de positiva. Además, identificaron un crecimiento del rechazo entre abril y mayo, un fenómeno que también alcanza a un segmento relevante de quienes en 2023 votaron a Patricia Bullrich y a Javier Milei.
