El magnate estadounidense se autoproclamó presidente vitalicio del nuevo organismo y mantendrá poder de veto sobre las resoluciones clave, consolidando así un liderazgo centralizado, unilateral que consolida el carácter decorativo del resto de los miembros.
La recién creada junta prevé una membresía permanente que cuesta mil millones de dólares, y a ella están invitados muchos otros líderes como el ruso Vladimir Putin, el israelí Benjamin Netanyahu, el ucraniano Volodimir Zelenski y el papa León XIV.
Qué es el Consejo de Paz
Trump aseguró que el Consejo de la Paz tiene como propósito principal crear un espacio de negociación permanente que permita alcanzar un alto el fuego sostenible y una solución política al conflicto en Medio Oriente, con atención inmediata en Gaza y la frontera norte de Israel. Según Trump, la iniciativa busca “romper años de parálisis diplomática” y conformar una mesa reducida de líderes capaces de ejercer presión real sobre las partes involucradas.
No obstante, varios diplomáticos en Davos señalaron que el alcance del Consejo va más allá del conflicto israelí-palestino: también funcionaría como plataforma política y estratégica para fortalecer un bloque de países alineados con Washington frente a China, Rusia e Irán, y como contrapeso operativo a organismos multilaterales tradicionales como la ONU, a los que Trump volvió a criticar por su “ineficiencia crónica”.
Adhirieron al Consejo de Paz:
- Argentina
- Armenia
- Azerbaiyán
- Bahréin
- Bielorrusia
- Egipto
- Hungría
- Kazajstán
- Kosovo
- Marruecos
- Pakistán
- Qatar
- Arabia Saudita
- Turquía
- Indonesia
- Jordania
- Emiratos Árabes Unidos
- Uzbekistán
- Vietnam
- Israel
- Rusia
