La actividad de la industria metalúrgica no encuentra piso y la caída del sector llegó al 7,1 por ciento interanual en diciembre. Con estos datos, el 2025 terminó con un rojo de 0,9 por ciento en relación a 2024 que ya se había deprimido 12,1 puntos.
Los datos sirven del informe mensual que releva la asociación de industriales metalúrgicos (ADIMRA), uno de los entramados industriales más perjudicados por el modelo libertario. “El cierre de 2025 muestra un retroceso incluso frente a un año ya muy regresivo como fue 2024, lo que pone de manifiesto las dificultades que atraviesa la industria metalúrgica. Este escenario vuelve indispensable la implementación de una política industrial integral”, analizó el titular de la entidad Elio del Re. Las importaciones de productos metalúrgicos tuvieron un incremento interanual de 18,9% y las exportaciones una caída de 10,4%.
Los sectores afectados
El rojo es extensivo de todas las subramas. De esta manera Fundición exhibió una caída de 19,8%, equipo eléctrico 7,1% abajo, autopartes -5,8%, bienes de capital -5,4% y maquinaria agrícola -8,5%. La única rama que mantuvo un leve crecimiento en 2025 es el de carrocerías y remolques que logró subir 1,5%.
El impacto del retroceso metalúrgico afecta al cordón industrial federal. Las provincias más afectadas fueron Buenos Aires -9,2%, Córdoba -8,6%, Santa Fe -7,3%, Mendoza -2% y Entre Ríos -1,6%. Solo en Santa Fe hay más de 1500 trabajadores suspendidos del sector según datos del ministerio de trabajo. Según los empresarios se observa una disminución interanual de 2,5% en el empleo.
La metalurgia tiene una caída acumulada 19,8% por debajo de sus niveles máximos recientes. El uso de la capacidad instalada continúa con su caída constante: es del 44% similar a marzo-junio de 2020 en pandemia.