Ambas canastas mostraron aumentos bastante más bajos que el índice de precios al consumidor del mes, que fue del 2,8%. A nivel interanual, la CBT acumuló una suba del 34%, mientras que la CBA subió 34,6%.
El INDEC también detalló distintos ejemplos de hogares y sus necesidades mínimas. Una familia de tres integrantes —una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61— requirió $883.740 para no ser pobre y $399.882 para cubrir su alimentación básica.
Otro caso: un hogar de cinco personas, con una pareja de 30 años y tres hijos pequeños (de 5, 3 y 1 año), tuvo que contar con ingresos de $1.167.542 para mantenerse por encima de la línea de pobreza, y al menos $528.000 para no caer en la indigencia.
La conclusión es clara: aunque la inflación mostró una desaceleración en abril, el costo de vida sigue elevando el umbral mínimo que una familia necesita para no quedar excluida del acceso a lo más básico.
