La crisis del consumo volvió a impactar sobre el empleo luego de que una histórica cadena de supermercados despidiera trabajadores por segunda vez en una semana. Desde la empresa apuntan al contexto económico que generó el gobierno de Javier Milei.
El Centro de Empleados de Comercio (CEC) confirmó que La Anónima concretó otros cinco despidos y elevó a diez la cantidad de trabajadores desvinculados durante la última semana, en la sucursal de Río Grande, Tierra del Fuego.
El secretario general del gremio, Daniel Rivarola, informó al medio local Crítica Sur que además podría producirse una sexta salida mediante un acuerdo entre la empresa y uno de los trabajadores.
Despidos por la caída de las ventas
De acuerdo con lo señalado por el dirigente sindical, la compañía atribuyó las nuevas desvinculaciones a la caída de las ventas y a una reestructuración de su plantel. La situación genera preocupación entre los empleados, que observan con incertidumbre la evolución de la actividad comercial y la posibilidad de nuevos recortes.
Los nuevos cinco despidos se suman a las cinco cesantías que habían sido confirmadas días atrás, por lo que ya son diez los trabajadores que perdieron su empleo en Río Grande en apenas una semana.
Para el sindicato, la situación de La Anónima debe analizarse además en el contexto de una retracción general del consumo, que viene afectando a comercios y supermercados de distintas regiones del país.
La operación fue informada oficialmente ante la Comisión Nacional de Valores y representa una ampliación significativa de la presencia de La Anónima en el mercado supermercadista.