Fue así que Vini fue amonestado. Sin embargo, el escándalo se desató instantes antes de que se reanudara el juego, cuando el brasileño se cruzó con Prestianni, e inmediatamente denunció comentarios racistas del argentino, por lo que el árbitro frenó las acciones, aplicó el protocolo antirracismo y solicitó al VAR que revisara todo lo sucedido.
Mientras el joven argentino insistía en que no había dicho nada, el goleador del Real Madrid se fue al banco de suplentes como a modo de protesta. Luego de varios minutos, en la cabina del VAR no lograron encontrar ninguna prueba de que el ex Vélez efectivamente le dijera «mono» a su colega.
En la misma línea, el francés Aurélien Tchouaméni reconoció no haber escuchado los insultos racistas, pero sí que sus compañeros lo oyeron, y contó que «el chico ha dicho que no dijo nada, y que dijo ‘maricón'».