Si bien el Congreso tiene la potestad de insistir con la aprobación de estas leyes, para ello necesita una mayoría especial: dos tercios de los votos en ambas Cámaras, un enorme desafío para la oposición. En Senado los proyectos se aprobaron por amplia mayoría pero en la Cámara baja los márgenes fueron mucho más ajustados, lo que sugiere una mayor dificultad para alcanzar la mayoría necesaria y contrarrestar la decisión presidencial.
Los proyectos vetados no serán incluidos en la próxima sesión de Diputados, programada para el 6 de agosto. En esa jornada, la oposición tiene previsto impulsar otras iniciativas clave, como el financiamiento para universidades públicas y la salud pediátrica.
La semana que comienza será clave para el Gobierno respecto de la temperatura de la calle y el impacto en la opinión pública. El miércoles, mientras estén sesionando los diputados, se esperan nuevas movilizaciones de jubilados en las inmediaciones del Congreso. En tanto que el jueves habrá una multitudinaria marcha convocada por los movimientos sociales y la CGT al santuario de San Cayetano en Liniers, en reclamo de «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo».