«También pudimos transferir parte de esa información a uno de los abogados que está en Estados Unidos, en una ‘class action’, que es una acción colectiva de muchos damnificados que es civil y penal al mismo tiempo. Están hasta las manos porque hay varios delitos», agregó.
Juan Grabois confirmó que busca hacer foco «particularmente en el delito de tráfico de influencias, que es Karina Milei con los empresarios, vendiendo reuniones con el Presidente para hacer negocios privados».
Las reuniones en Casa Rosada entre Javier Milei y Hayden Davis, uno de los acusados del escándalo de las criptomonedas, habrían sido orquestadas de esta manera, y su organización ya figura en la causa tramitada en Estados Unidos.
Grabois también tiene su interés en las «negociaciones incompatibles con la función publica, que ya está probado: es el tuit del Presidente que la propia jueza norteamericana dice que fue condición sine qua non para que se configure la estafa, no se podría haber hecho sin ese tuit«.
El tuit en cuestión fue publicado el 14 de febrero pasado por el presidente Javier Milei en su perfil de X, aunque después lo borró para evitar recibir más comentarios sobre la desastrosa inversión en criptomonedas que «difundió» sin promocionar, como quiso instalar su defensa.
«El tercer delito es la estafa en sí misma», siguió Juan Grabois: «decir que vas a invertir en la producción de la Argentina y en realidad no estás comprando un activo, sino un jarrón roto, algo que al día siguiente no va a valer nada y perdiste toda tu plata», resaltó.
«Karina Milei está imputada y es la que más complicada está porque Milei tiene sus fueros, ella no. Tranquilamente podría estar en prisión preventiva«, sentenció el abogado.
