Seguidamente, inició su discurso con un mayor tinte político: «Hoy, en el día de la Independencia, no recuerdo otro 9 de julio como este. Desde que derrocaron a Perón, nunca tuvimos este grado de dependencia», sostuvo, al mismo tiempo que se refirió a un «problema estructural» y advirtió que «si no nos ponemos a pensar cómo encarar esta cuestión, somos boleta».
«Hay que ponerse a laburar y resolver con las tres C: cabeza, corazón y coraje, como hizo Néstor Kirchner, que hizo la restructuración de deuda más grande y le pagó al Fondo. Le debemos al FMI más de 65 mil millones de dólares», informó la expresidenta, quien también acusó al gobierno de Javier Milei de querer hacer «desaparecer a la clase media argentina».
En este sentido, manifestó que la gestión libertaria «quiere que se consolide un país para el 30% más rico y el resto esté condenado a vivir sin dignidad». Y sumó: «Ya estamos viendo cómo funciona ese modelo para la gente: deuda para las tarjetas, servicios, comidas, alquiler y hasta para los remedios. Este es el modelo de Milei, deuda pública, deuda familiar y deuda privada«.
Como consecuencia de esta crisis en el bolsillo de los argentinos, Cristina indicó que «comienza a generarse otra vez el miedo a quedarse en la calle y, por lo tanto, se acepta cualquier laburo» y cuestionó: «¿Esa es la libertad, en serio?».
«Por eso nosotros tenemos, los peronistas, que pensar más allá del corto plazo, qué Argentina queremos tener sin dejar a nadie atrás en 2027, 2031 y 2035. Y para eso, compatriotas, es imprescindible encarar el problema del endeudamiento. Con las tres C, como les dije al principio, cabeza, corazón y coraje. Si no lo hacemos nosotros, no lo va a hacer nadie. Por eso, compatriotas, este 9 de julio, feliz día de la Independencia argentina», concluyó.


