“Viva Perón carajo”. El grito de Juliana Di Tullio resonó en todo el recinto cuando el tablero mostró el resultado: con 36 votos a favor y 35 en contra, el Senado había rechazado la Ficha Limpia. Los senadores peronistas se abrazaron, incrédulos. El misionero Carlos Rovira había salido al rescate: los dos senadores que le responden, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, cambiaron su voto a último momento y votaron en contra, dejando a la ley, que hubiese imposibilitado una futura candidatura nacional de Cristina Fernández de Kirchner, sin la mayoría especial que necesitaba.