Mientras el Gobierno quiere cerrar un nuevo acuerdo que implique un desembolso de al menos U$S11.000 millones para fortalecer las reservas del Banco Central y eventualmente abrir el cepo cambiario, Georgieva pretende a cambio una devaluación del peso argentino.
Ese sería, en principio, el principal obstáculo para una eventual transferencia de dólares desde el organismo a las arcas argentinas, ya que una devaluación no estaría en los planes de Milei ni de Caputo, como vienen sosteniéndolo pública y reiteradamente.