Finalmente, concluyó con la siguiente frase para destapar una olla que podría costar la cabeza de su propio marido: «Si hay un lobby, eventualmente, que genera este tipo de oferta, luego no las cumple y está fuera de control del Gobierno, el Gobierno tiene que empezar a prestar atención a que esto pasa«.
Como era de esperarse, estas palabras de la periodista hicieron mella en la gestión libertaria que, por supuesto, detesta a cualquier que exponga a Javier Milei, su hermana Karina, o cualquier funcionario de renombre. O peor aún, que ponga en tela de juicio la «transparencia» del Gobierno nacional.
En este sentido, Rosario Ayerdi opinó en «Argenzuela» (C5N) que si esto no le ha costado el puesto a Petri tiene más que ver con la cantidad de personas que han sido despedidas y con que Javier Milei se encuentra en pleno escándalo por una estafa cripto. De no ser así, probablemente habría corrido la misma suerte que Ramiro Marra, Diana Mondino y Nicolás Posse, entre otros tanto que se ubicaron por «fuera del relato» y salieron «perdiendo».