El Presidente Javier Milei celebró este martes la sugerente frase de su par de los Estados Unidos, Donald Trump, quien se mostró dispuesto a «revistar la postura» histórica que tiene Estados Unidos sobre el conflicto por la soberanía de las Islas Malvinas. «Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos”, destacó el mandatario libertario.
En la actualidad, Estados Unidos mantiene una posición de neutralidad y reconoce que existen dos reclamos contrapuestos y una administración de facto británica sobre el archipiélago. “Siempre la reviso. Es así con todas las posiciones. Esa es solo una de muchas”, advirtió el mandatario republicano.
En diálogo con radio El Observador, Milei adelantó que hablarán de los dichos de Trump y los movimientos en el tablero geopolítico durante la reunión de Gabinete convocada para este martes por la mañana.
Frente a periodistas en el Salón Oval, Trump se refirió a la situación de su aliado histórico. “El Reino Unido tiene algunos problemas, pero se resolverán”, aseguró y dejó abierta la posibilidad de que la administración estadounidense vuelva a evaluar su posición frente al histórico conflicto, aunque el mandatario no confirmó ningún cambio concreto en la política de Washington.
Según informó The Telegraph, funcionarios del Pentágono habrían analizado incluso la posibilidad de modificar la postura estadounidense sobre las Malvinas como una herramienta para incentivar a los países aliados de la OTAN a elevar su gasto militar.
Una eventual modificación de la posición de neutralidad estadounidense tendría una fuerte relevancia diplomática para Argentina y, al mismo tiempo, podría generar un impacto en la relación entre Washington y Londres, dos históricos aliados.
El tema ya había generado repercusiones en abril, cuando trascendió un correo electrónico interno del Pentágono que contemplaba distintas opciones para presionar a aliados de la OTAN. Entre ellas aparecía la posibilidad de suspender el respaldo estadounidense al Reino Unido en su disputa con Argentina por las Malvinas.
En aquella oportunidad, el secretario de Estado, Marco Rubio, minimizó el alcance del documento y lo calificó como “tan solo un correo electrónico” con distintas ideas. El Departamento de Estado también había ratificado entonces la postura de neutralidad de Washington.
Ante los últimos dichos de la Casa Blanca, el gobierno del Reino Unido ratificó su posición sobre las Islas Malvinas. El secretario de Defensa británico, John Healey, afirmó que no recibió «ninguna sugerencia» de funcionarios estadounidenses después de las declaraciones de Trump y aseguró que Londres mantiene su postura sobre el archipiélago.
«Las islas Malvinas son británicas y seguirán siendo británicas mientras las islas Malvinas así lo deseen», remarcó Healey en declaraciones a The Times.
Healey fue el primer funcionario británico en pronunciarse sobre la cuestión de las Malvinas después de las declaraciones del presidente estadounidense. La respuesta se produjo en un momento de tensión entre Washington y Londres por las exigencias de Estados Unidos para que sus aliados de la OTAN incrementen el gasto en Defensa.


