Una familia necesitó $1,56 millones para no ser pobre en julio y $ 708 mil para comer

Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.564.715,90 durante julio para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no quedar por debajo de la línea de pobreza, según el informe difundido este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El dato corresponde a un hogar compuesto por un varón de 35 años, una mujer de 31 y dos hijos de 6 y 8 años, y contempla tanto los alimentos como un conjunto de bienes y servicios no alimentarios.

El costo de esa canasta aumentó 2,2% durante julio, mientras que en los primeros siete meses del año acumuló una suba de 19,6% y registró un incremento interanual de 36,1%. El dato muestra que, aun con una inflación general que viene desacelerándose respecto de los niveles registrados durante la primera etapa del programa económico, el ingreso necesario para atravesar el mes sin ser considerado pobre continúa creciendo y se ubica por encima de los salarios de una parte importante de los trabajadores.

El informe del INDEC también establece que una familia de las mismas características necesitó $708.016,24 para cubrir únicamente la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el umbral utilizado para determinar la línea de indigencia. Esta canasta tuvo una suba de 2,6% en julio, acumuló un incremento de 20,1% en lo que va del año y avanzó 37,4% en comparación con julio de 2025.

La diferencia entre ambos valores permite dimensionar qué mide cada indicador. La CBA contempla los alimentos necesarios para cubrir determinados requerimientos nutricionales, mientras que la CBT amplía ese conjunto para incorporar bienes y servicios no alimentarios. Por eso, el monto de $1,56 millones no representa un presupuesto familiar completo en el sentido habitual: es el ingreso de referencia que utiliza el INDEC para establecer el límite estadístico de la pobreza.

El costo de la canasta

El dato adquiere otra dimensión cuando se lo contrasta con los ingresos laborales. En julio, el Salario Mínimo, Vital y Móvil quedó establecido en $372.400 para trabajadores mensualizados que cumplen la jornada legal completa. El monto fue fijado dentro de un cronograma que llevó el salario mínimo desde $341.000 en enero hasta $376.600 previsto para agosto.

 

 

La comparación es directa: un solo salario mínimo equivale a menos de una cuarta parte del ingreso que el INDEC calculó como necesario para que una familia tipo no sea considerada pobre. Incluso dos salarios mínimos sumarían $744.800, todavía muy por debajo de los $1.564.715,90 de la CBT.

Las escalas de empleados de comercio vigentes en julio ubicaron los salarios básicos por encima de los $1,2 millones, aunque el ingreso efectivo puede ser mayor por adicionales, presentismo, antigüedad, comisiones u horas extras. En esos casos, un trabajador individual puede acercarse al valor de la CBT, pero todavía queda por debajo del ingreso que el INDEC considera necesario para sostener a un hogar de cuatro personas.

Hay aspecto que suele quedar oculto detrás del número de la línea de pobreza. Los $1.564.715,90 no son el costo de vida completo de una familia de cuatro integrantes. Son el ingreso mínimo de referencia que surge de la metodología del INDEC para determinar si un hogar alcanza a cubrir la CBT. Por esa razón, una familia puede superar la línea de pobreza y, al mismo tiempo, enfrentar dificultades para afrontar todos sus gastos cotidianos.

Alquiler, cuotas educativas, tratamientos médicos, transporte, mantenimiento de una vivienda, indumentaria, recreación o determinados consumos que exceden los parámetros de la canasta pueden llevar el presupuesto efectivo bastante por encima de ese umbral.

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