Un llamado anónimo al 911 alertó sobre la supuesta colocación de un explosivo en la residencia presidencial. La denuncia activó el protocolo de seguridad en la Quinta de Olivos y en la Casa Rosada, donde trabajaron efectivos de la Policía Federal, Bomberos y Defensa Civil.
La advertencia fue recibida por las autoridades durante una jornada marcada por la tensión política tras la renuncia de Manuel Adorni. Como parte del procedimiento preventivo, el Ministerio de Seguridad dispuso reforzar la custodia en la residencia presidencial, donde se encontraba el presidente Javier Milei.
Hasta ambos predios se trasladaron efectivos de la Policía Federal Argentina, integrantes de la Brigada Antiexplosivos, personal de Bomberos, equipos del Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) y agentes de Defensa Civil, quienes comenzaron con las inspecciones para descartar la presencia de cualquier artefacto explosivo.