A través de un comunicado, la cancillería rusa manifestó su inquietud ante las versiones provenientes de Washington. “Estamos extremadamente preocupados por los informes de que el presidente venezolano Maduro y su esposa fueron expulsados por la fuerza del país durante las acciones agresivas de hoy por parte de Estados Unidos”, señaló el texto oficial.
En ese contexto, el ministerio destacó la necesidad de contar con información precisa y sostuvo: “Pedimos que se aclare inmediatamente esta situación”.
Desde Moscú, las autoridades enfatizaron que, de confirmarse, este tipo de acciones supondrían una “violación inaceptable de la soberanía de un Estado independiente”, un principio que calificaron como central dentro del derecho internacional. La declaración remarcó que el respeto a la soberanía representa una norma fundamental en las relaciones entre países.
Asimismo, Rusia había rechazado con anterioridad lo que denominó un “acto de agresión armada contra Venezuela” por parte de Estados Unidos. En aquella ocasión, la cartera diplomática consideró “insostenible” cualquier justificación presentada para respaldar ese tipo de operaciones y reiteró su oposición a toda forma de intervención que vulnere el orden internacional.
Lula: «Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente son inaceptables»
El mensaje de Luiz Inácio Lula da Silva es claro, Brasil repudia el ataque a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro: «Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente son inaceptables. Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional. Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo. La condena del uso de la fuerza es coherente con la postura que Brasil siempre ha adoptado en situaciones recientes en otros países y regiones. Esta acción evoca los peores momentos de injerencia en la política de América Latina y el Caribe y amenaza la preservación de la región como zona de paz. La comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, debe responder enérgicamente a este episodio. Brasil condena estas acciones y se mantiene dispuesto a promover el diálogo y la cooperación», expresó Luiz Inácio Lula da Silva en sus redes.