Según un cable de la agencia china Xinhua Trump fue aún más lejos y advirtió: “Si juega duro, será la última vez que pueda jugar duro”.
En tanto el periódico New York Times informó que el petrolero finalmente cambió su rumbo y se dirigió hacia el océano Atlántico. De haber sido interceptado, habría sido el tercer petrolero incautado por los Estados Unidos frente a las costas de Venezuela en menos de dos semanas en lo que fue calificado por Caracas como un acto de piratería internacional.
El bloqueo de Donald Trump
La semana pasada, Trump ordenó un “bloqueo total y absoluto” de todos los petroleros sancionados que entraran o salieran de Venezuela y declaró al gobierno de Maduro organización terrorista extranjera designada por Estados Unidos.
El Pentágono desplegó aproximadamente una docena de buques de guerra, incluido el USS Gerald R. Ford, uno de sus principales portaaviones, además de unos 15 mil soldados en el mar Caribe, que bañaron una parte importante de la franja costera de Venezuela.
La región no vio una amenazante presencia militar estadounidense tan masiva desde hace al menos tres décadas.
En una entrevista telefónica con NBC News la semana pasada, Trump afirmó que no descartaba la posibilidad de una invasión a Venzuela, uno de los países más ricos en el mundo en petróleo.
Venezuela acusó reiteradamente a Washington de buscar un cambio de régimen y una expansión militar en América Latina, y condenó la interceptación de petroleros como “piratería de corsarios”.
